Arte emocional: cuando no eliges una obra, te estás eligiendo a ti misma
El arte emocional no se explica, se siente
A veces creemos que elegimos un cuadro porque nos gusta.
Porque combina.
Porque “queda bien”.
Pero cuando se trata de arte emocional, la historia es distinta.
No lo eliges como quien elige una lámpara.
Lo elegís como quien encuentra un pedazo de sí misma que aún no había reconocido.
Y entonces, lo entendés:
No estás decorando. Te estás reflejando.
Una imagen puede decir lo que aún no sabes nombrar
En Magik Pills lo hemos visto muchas veces.
Una persona se queda quieta frente a una obra.
No pregunta.
No sonríe.
Solo respira distinto.
Y al final dice:
"No sé por qué, pero siento que esto soy yo."
Ese es el momento en que el arte deja de ser objeto y se convierte en espejo.
No explica.
Refleja.
Y ahí ocurre algo íntimo.
El arte emocional como forma de autoconocimiento
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No hace falta entender.
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No hay que justificar nada.
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Si te emociona, ya es suficiente.
¿Cómo saber si una pieza está hablándote?
Hay señales.
Pequeñas, pero claras:
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Te encontrás mirándola más de lo que pensabas.
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No podés describir qué te pasa, pero algo se mueve.
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Volvés a ella días después, como si te faltara algo.
El arte emocional no pide atención.
Solo se queda con vos.
Y eso ya es una respuesta.
H3: Si lo sentís, es para vos
No es coincidencia.
Es conexión.
Y a veces, hasta consuelo.
En Magik Pills pintamos desde lo que no se dice
Cada colección nace desde un estado emocional.
No desde una tendencia.
No desde el análisis.
Pintamos como quien necesita entender(se).
Y dejamos que esa energía se convierta en obra.
Una cápsula emocional para quien lo necesite.
Sin instrucciones.
Sin ruido.
Únete al Club Magik Pills y deja que el arte te encuentre
🌀 Si alguna vez sentiste que una imagen hablaba de ti sin saber cómo,
probablemente ya fuiste elegida por una obra.
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Para mirar. Para sentir. Para recordar(te).